Reflexiones de un Docente

Mira al cielo y recuerda que sigues aquí, sopla el viento y sientes cómo traspasa tu cuerpo, mira a tu alrededor y navega en tu mundo que te invita a soñar a viajar a un lugar que se llama felicidad.

Que construyes día a día teniendo salud y vida.

Tanto tiempo gastado, tanto tiempo desperdiciado sin valorar lo que tienes y que hoy puedes perder si no logras entender lo correcto que debes hacer, para sentarte de una vez a pensar en la magia de la vida y cómo está se construye con amor constancia y, compromiso contigo y con los demás.

Vuela tu vuelo y extiende tus alas despliega la esencia sublime de la nobleza del ser humano dando lo mejor y entregando cada día una sonrisa y una palabra de aliento para tantos que lo necesitan y que tu puedes entregar de tantas formas .

Medita y ve que tú juventud te permite correr pero también que te permita entregar lo mejor de ti a los demás.

Que en tu tiempo de adultez logres tolerar y empatizar para cuando llegue la hora del adiós sientas la plenitud de haber dado y entregado siempre lo mejor desde lo más profundo de tu corazón.

Busca en cada rincón la ocasión para hacer felices a los demás con una sonrisa, con un gesto, con una palabra de aliento, con una acción. Ya que también será tu propia dicha.

Salgamos fortalecidos de esta pandemia que nos obliga a confinarnos y a no olvidarnos de la magia y simpleza de la vida valorando al otro motivando y respetando.

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MarIa_Jarvis